La campaña clientelar.

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El pueblo dominicano al acercarse el periodo electoral la gente humilde se prepara para hacer su agosto, porque solo así ven resolver rápidamente un problema que le preocupa y su impotencia les lleva a esperar la campaña electoral para solucionarlo. En los informes del Banco Central se habla de crecimiento de la economía en un 7% y dizque se ha elevado la calidad de vida del pueblo, pero en verdad que eso no es concreto, solo el que camina los Centros de las ciudades y no incursionan en su parte periférica no sabe la realidad del mismo, gran miseria material y espiritual.


Es que nos tendremos que tirar a las calles. Yo quiero un pueblo que no necesite mendigar un trozo de pan, porque consciente de que realiza una labor, paga un impuesto, entonces sus principales necesidades están resueltas: Alimentación, salud, vestido, transporte, diversión, educación.


Toda la región repite el mismo paradigma, el clientelismo, el paternalismo que no permite entender que vivimos en un estado de libertad y que cada ciudadano tiene un derecho, los privilegios que existen en esta sociedad son para un grupito de oportunistas que se apropian de los bienes que corresponden a todos. Salomé, Juan Pablo Duarte, Luperón ¿donde están?


No ha sido difícil hacerle entender a un pueblo que todos debemos ser productivos esto significa que el desarrollo de un país está en la mente de cada uno de sus hombres, un pueblo que ponga en manos del Estado en los mejores hombres para que impulsen sus ideas productivas emprendedoras. Un pueblo que valore la educación como su mejor arma, un pueblo que no necesite cárceles por que se eliminaron las imputaciones.


Pero el interés de un grupito no permite que haya conciencia ciudadana que obligue que sus gobiernos actúen poniendo el interés del pueblo por encima de su interés propio.


Hay que cambiar los paradigmas, permitir una serie de oportunidades para ganarle a la corrupción, la delincuencia, la mala educación, el clientelismo, el tráfico de influencias, la impunidad.


Es muy probable que el lector piense, que hay conciencia pero el pueblo está actuando con sapiencia no hay confianza, porque han sido engañados tantas veces que no creen en nadie, en las campañas electorales se venden sueños que nunca se cumplen convirtiendo los procesos electorales en subasta, el que tiene más recursos, más posibilidades tiene de ganar, por lo que los votantes no son ciudadanos sino clientes. Hace un tiempo se tiene engavetada la Ley de Partidos políticos, por Dios es necesario normatizar esto no se puede seguir así como los chivos sin ley.


Lo que el pueblo no entiende es que el clientelismo, impulsado por las mismas bases populares es un incentivo a la corrupción estatal, evidentemente el que invierte su dinero, comprando voluntades de algún sitio debe pensar la gente del pueblo que sacará esas grandes sumas invertidas, la remuneración por el puesto si se calcula el capital invertido ese pago no compensa, como pueblo promovemos la corrupción y después queremos funcionarios serios y se mantiene la queja por la cantidad de problemas sin resolver.


Si en realidad la población comprendiera cuantos hospitales dejan de construirse, cuantos médicos dejan de nombrarse, cuantos puentes y carretera siguen en mal estado, cuantas escuelas quedan sin las infraestructuras y personal necesario, cuantas calles abandonadas, la corrupción, la delincuencia, el Sicariato, la inequidad, deficiencias de los servicios públicos, gracias al clientelismo.




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