Bemoles de los Derechos Humanos en RD

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Por Rubén Moreta

EL MATERO, LAS MATAS DE FARFAN.- En materia de derechos humanos, la República Dominicana presenta inocultables rezagos. La violación más notoria es la imposición de la pena de muerte extralegal que ha hecho la Policía Nacional. Solo en el año 2016 el cuerpo del orden exterminó a doscientos hombres, generalmente jóvenes, en cuestionados “intercambios de disparos”.


Por falta de una acción efectiva y eficiente del Estado para encarar la inseguridad y violencia social que se registra en los grandes centros urbanos y en la zona rural, la respuesta oficial ha sido el uso de “mano dura” por parte de la policía, elemento que se ha traducido en deleznables ejecuciones extrajudiciales.


Concretamente, el uso desproporcionado de fuerza letal por la policía constituye la tónica que caracteriza esa corporación represiva, cuyos agentes tienen las manos manchadas de sangre por haber asesinado cerca de siete mil jóvenes en lo que va de este siglo.


Esas ejecuciones ilegales de jóvenes de los ensanches miseriosos han ocurrido en el marco de los gobiernos “liberales” que ha tenido este país caribeño en los últimos quince años. La Policía, como cuerpo “preservador” del orden público, por sí solo y al margen de todo el aparato constitucional y normativo, impuso la pena capital.


Para justificar sus excesos, la Policía suele inventar la ocurrencia de intercambios de disparos entre policías y supuestos delincuentes, excusa mendaz y harto desacreditada, que solo persigue esconder el uso indebido y abusivo de fuerza letal.


Existen otras formas de violación de los derechos humanos, como es la homofobia, a través de la cual se lesiona a individuos por su orientación sexual. En la televisión y la radio nacionales, por ejemplo, los homosexuales son burlados y ridiculizados, lo que constituye una acción que vulnera las prerrogativas de esa minoría. En las escuelas los gay son víctimas del bullying. Se burlan y marginan también a los discapacitados físico-motores; se excluyen a los enfermos de sida; se le paga inferior salario a las mujeres por igual trabajo que los hombres y se discrimina las personas por el color de su piel y/o ascendencia haitiana.


Tienen mucha razón los organismos internacionales de defensa de derechos humanos al denunciar al país como violador de esos derechos, que los apologistas del régimen quieren desmentir.


El autor es Profesor UASD.

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