​Carta a Juan Pablo Duarte.

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En el curso de la historia, la humanidad ha pasado por diferentes momentos, grandes hechos han embargado al hombre, que se han vuelto dolor y sufrimiento, ante el cada situación imperante hay quienes han pasado por la más cruel explotación, otro han sido víctima de muertes sangrientas y otros pueblos han vivido en carne propia la invasión por una potencia extranjera o por un pueblo vecino como es el caso de la Republica Dominicana. El sacrificio para lograr la paz que entre comillas hoy tenemos ha sido muy grande. Son incontables los hombres que lo entregaron todo por la causa de la libertad.


Hoy los dominicano decimos que es un día afortunado, por ser el día del nacimiento de un ser humano que lo dio todo por la Patria, cuando forma la sociedad secreta la Trinitaria, dejó bien claro que estaban dispuesto su vida y bienes por el ideal de libertad de la Republica Dominicana, es así que se hace patria, no sirviéndose de ella como se está enseñando a la juventud que está subiendo hoy en día, hay que enseñar también que somos un país libre e independiente de toda potencia extranjera gracias a que muchos dominicanos lo entregaron todo por la Patria.


Padre de la patria mía si tu vivieras y viera a la Republica Dominicana, levantaría nuevamente la bandera de la revolución, estamos hundido en la más cruel de las enfermedades sociales, la delincuencia, causada por los niveles de pobreza con un ingrediente como la drogadicción, nos han conducido a la más grade de las inseguridades de todos los tiempos, la misma es mayor que la invasión haitiana que perduro por veintidós años.


Nuestro pueblo se ha formado en una cultura de la pobreza, paternalismo y corrupción, el despojo que ha sido objeto la población no lo percibe, que se están llevando en sus garras su calidad de vida, piensa que todo el que está al frente del Estado es corrupto pero quiere formar parte no para cambiar esa cultura, sino para fortalecerla.


La cultura de pobreza es parte de los males que arropan el país porque los hombres no creen en su desarrollo personal, tampoco el Estado trabaja para sacar la población de la pobreza, las inversiones no están bien dirigidas, especialmente las del Banco Agrícola, cuyo recursos no tienen retorno pues la agricultura sin tecnología no es rentable, el país no ha desarrollado un sistema tecnológico que llegue a los hombres del campo.


Hay una cultura paternalista que busca que la alimentación, la salud, los servicios de agua y luz le sean subsidiados, situación que no contribuye al desarrollo del hombre dominicano al contrario crece más porque la aspiración de cada dominicano debe ser la autosuficiencia en materia económica, no a vivir de subsidios.


Los gobiernos alcanzan el poder por medio de la manipulación de las emociones de la gente por los medios de comunicación y la compra de la voluntad popular en base a dinero.


La educación es una de las peores de América Latina, y no se ve la forma de que pueda cambiar porque no se toman los mejores hombres, sino lo que convengan al Estado constituido.


La salud evidencia un gran abandono, falta de medicamentos, las infraestructura física de los hospitales están en el suelo, falta de médicos, enfermeras y personal de apoyo, falta de materiales gastables y equipos.


El sistema de justicia está totalmente corrompido se venden sentencias, hay pavor a la justicia porque todos piensan que no se aplica con justicia, nadie se quiere enfrentar a ella sin un padrino que lo proteja.


Hoy como ayer necesitamos el nacimiento de otro Juan Pablo Duarte, hay que trabajar el saneamiento de las instituciones públicas, involucrar a todo el pueblo para que pueda haber un verdadero cambio, en la educación, en la alfabetización, en la salud, en las organizaciones populares, en fin esta es una lucha de todos.





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1 Comentarios

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Gracias

escrito por Alexandra 25/ene/19    15:01

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