El Gobierno de Venezuela maniobra para dificultar el voto opositor en las regionales

|


EL MATERO, CARACAS.--- Los venezolanos eligin este domingo a 23 gobernadores de provincia en un proceso marcado por la confusión. A 72 horas de la votación, el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el presidente Nicolás Maduro, ha decidido reubicar 201 colegios electorales y enviar a los votantes a centros atestados de electores y con pocas mesas. Los intereses del régimen venezolano, que apuesta por la abstención, se vieron reforzados. Desinformación, enormes filas, máquinas que no servían y una sensación de caos que hizo mella en el ánimo de los opositores.



Muchos miembros de la oposición no estaban convencidos de participar en los comicios, que debían haberse celebrado en diciembre de 2016. El régimen controla 20 de las 23 gobernadurías. Durante las protestas ocurridas entre abril y agosto —que dejaron 125 muertos y centenares de heridos— los líderes opositores vendieron la idea de que no abandonarían la calle hasta lograr un cambio de régimen. Para esos ciudadanos, las regionales son un consuelo menor, entre otras cosas porque tienen la idea, muy arraigada, de que es inútil ganar la mayoría de las provincias si Maduro sigue en el poder.


Hasta el mediodía las proyecciones de participación del analista electoral Eugenio Martínez no superaban el 50% del censo con casi la totalidad de las mesas instaladas. No eran buenas noticias para laMesa de la Unidad Democrática (MUD), la coalición de partidos políticos de la oposición. Para poder ganar la mayoría de las gobernaciones en disputa la MUD necesita una alta participación. Durante toda la mañana sus seguidores han hecho esfuerzos por llamar a votar a sus partidarios a pesar de las dificultades.


La reubicación de los centros electorales, que según el CNE afectaba apenas a 619.159 electores (un 3,42% del registro electoral) es el último de los obstáculos al que se tuvo que enfrentar la MUD en su esfuerzo de encontrar una solución pacífica a la crisis de Venezuela.


Sus principales líderes, Leopoldo López y Henrique Capriles, no pueden participar como candidatos por distintos motivos. López cumple en su casa una condena de 13 años y nueve meses de prisión, mientras que Capriles ha sido inhabilitado para los próximos 15 años por un caso de corrupción. También tienen en contra la brutal campaña del Gobierno, que ha repetido la idea de que los ganadores deberán jurar su cargo ante la Asamblea Nacional Constituyente, el Parlamento chavista controlado por Maduro desde finales de julio que asumió las funciones de la Asamblea Nacional, que controla la oposición.


Casi ningún pais de América y Europa ha reconocido esa instancia porque no fue convocada de acuerdo con lo establecido en la Constitución y su elección es cuestionada por fraudulenta.

Supuesto simulacro


Para intentar infundir ánimo a su electorado, la oposición asumió como una victoria la convocatoria de las elecciones a gobernadores. Haciendo gala de su control sobre el CNE, Maduro había postergado su celebración porque los estudios de opinión vaticinaban una derrota histórica. Muchos expertos piensan que se vio obligado a convocarlas para mantener un simulacro de democracia en Venezuela y rechazar la idea de que en el país rige una dictadura.


El régimen 


venezolano y sus principales dirigentes fueron sancionados por Estados Unidos y también se esperan sanciones de la Unión Europea.


Si las proyecciones se cumplen, los candidatos de la oposición podrían controlar 16 provincias, de acuerdo con los cálculos de un estudio de la Universidad Católica Andrés Bello. 


Sería la primera elección regional en 20 años que no dominan los candidatos del Gobierno. Las gubernaturas se han convertido en bastiones de apoyo para Maduro. La pérdida del control de las provincias sería un duro golpe para la autodenominada revolución bolivariana, el movimiento que fundó el difunto presidente Hugo Chávez, y una señal de la pérdida de apoyo entre los más pobres.

Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.