El origen de la teoría de la conspiración del microchip en la vacuna del Covid-19

|

Blob   2021 06 07T091740



DIARIO EL MATERO, En mayo de 2020, cerca de 80 antenas telefónicas ardieron en el Reino Unido en lo que parecía era un ataque coordinado. Dos semanas antes, un técnico de una operadora fue apuñalado cuando trabajaba en un poste. ¿El objetivo de estas acciones? Frenar el despliegue de la red 5G. ¿El motivo? Una teoría demencial: el 5G es el responsable de la propagación del Covid-19.


Esta creencia ha evolucionado con el paso de los meses y ahora está en un punto incluso más delirante. El coronavirus es un invento de fuerzas oscuras comandadas por Bill Gates para ejercer un control sobre las masas mediante chips implantados en la tan deseada vacuna, que serán monitorizados a través de la red 5G. ¿El objetivo final? El control mental masivo. Una chaladura de proporciones bíblicas que se apoya en un miedo atávico, el que hace temer a muchas personas de cualquier avance tecnológico.


Pero, ¿de dónde viene esta loquísima teoría? Para que quede claro: no hay microchips en ninguna vacuna. No hay pruebas de que ni siquiera uno de los casi 170 millones de estadounidenses que han recibido la vacuna hasta ahora haya sido implantado con una pequeña pieza de hardware de seguimiento.


Sin embargo, esta conspiración, junto con otras afirmaciones falsas sobre la vacuna, ha cobrado fuerza. Estos peligrosos mitos se han basado en una desconfianza hacia las vacunas sembrada durante años por grupos bien organizados que lanzaron eficaces campañas de desinformación.


Incluso antes de COVID-19, la desinformación antivacunas ha tenido consecuencias reales para nuestra salud. El sarampión, que fue controlado en el siglo XX, ha vuelto en el XXI. Una de las razones principales, según Seth Berkley, director general de la organización sin ánimo de lucro Gavi, la Alianza para las Vacunas: "la difusión de falsedades sobre la vacuna". La Organización Mundial de la Salud clasifica ahora las dudas sobre las vacunas como una de las 10 principales amenazas para la salud mundial.


En Estados Unidos, una encuesta realizada en marzo reveló que el 42% de los encuestados creía en al menos una teoría de la conspiración de COVID-19. Esa encuesta, encargada por la organización sin ánimo de lucro Surgo Ventures, reveló que el 16% de los estadounidenses con derecho a voto son un grupo de escépticos de COVID-19 empapados en teorías conspirativas, mientras que otro 7% son desconfiados del sistema. Los escépticos son desproporcionadamente blancos y conservadores, mientras que los que desconfían del sistema son mayoritariamente negros y latinos.


La encuesta de Surgo reveló que 1 de cada 14 personas cree que se podría colocar un chip de seguimiento con la vacuna. Una encuesta de Axios / Ipsos, también de marzo, preguntó a 1.000 adultos estadounidenses si las vacunas COVID-19 contenían un microchip de seguimiento. Más de 1 de cada 4 dijo que no lo sabía. Eso equivale a casi 69 millones de personas en Estados Unidos.


El origen exacto de la conspiración empezó en un foro de Internet


El 18 de marzo de 2020, cuando la mayor parte del planeta se confinó, Bill Gates, cuya fundación ha prometido 1.750 millones de dólares para la ayuda internacional contra la pandemia, entró en un encuentro del foro de Internet Reddit para responder a preguntas sobre la pandemia. En el chat, predijo que un día todos llevaríamos un pasaporte digital para nuestro historial médico. No sugirió un microchip, sino una especie de tarjeta de vacunas electrónica que la gente podría mostrar antes de entrar en un negocio.


Al día siguiente, un sitio web sueco que parece un tabloide lleno de memes sobre biohacking escribió sobre el comentario de Gates. El administrador del sitio, que responde al nombre de CyphR, pertenece a una comunidad de biohackers que abogan por los microchips implantables en humanos. Ellos también los tienen, y esperan que un día todos los utilicemos para controlar nuestros datos biométricos y verificar nuestra identidad. Pero creen que ese futuro está a una década de distancia.


Su titular sobre la predicción decía: "Bill Gates utilizará implantes de microchips para luchar contra el coronavirus". Y la locura se desató.


Dos días después, Adam Fannin, un polémico pastor bautista de Jacksonville (Florida), se topó con la entrada del blog en Internet. Resonó con su profunda desconfianza hacia Gates y se puso a ello. Fannin, que fundó su propia iglesia con su propio canal de YouTube en 2017, transformó la fantasía de los biohackers en una profecía bíblica, de la que se advierte en el libro del Apocalipsis: "No es solo un sistema de identificación implantable", dice Fannin en un vídeo de YouTube. "Es literalmente adorar a esta bestia".


El sermón de nueve minutos del pastor aprovechó una teoría conspirativa de largo alcance según la cual Gates, a través de sus negocios y su filantropía, está tratando de "despoblar" el planeta. El pastor tituló el post "Bill Gates - Implantes de vacunas con microchips para luchar contra el Coronavirus", añadiendo una palabra clave al título de los biohackers: vacuna.


El vídeo obtuvo rápidamente 1,6 millones de visitas y el rumor se esparció por todo Internet, multiplicándose hasta hoy en día. Ahora mismo, solo la conciencia (y la inteligencia) de cada uno frene este tsunami de desinformación. 


Sin comentarios

Escribe tu comentario




No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes. Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Para recibir nuestras noticias o hacer denuncias,escribanos al correo diarioelmatero@gmail.com o al Whatsapp 809 527 5793