​Leer y Escribir en el Siglo XXI.

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20200929 085637




Francisco Gonzalez Corporán.


     La escritura es, indudablemente, un notabilísimo avance de los humanos. Se trató de un acontecimiento sociocultural inconmensurable en todas las esferas. Con ella surge el término “civilización” y la paulatina ideología de organizaciones políticas más complejas. El hecho de constituirse en la forma de expresión más acabada del hombre fue una necesidad, la misma que se acrecienta con el paso de las generaciones y las exigencias de un mundo cuyo trajín sería insostenible sin esta poderosa proeza, de hecho, estaría lejos de lo que, incluso, los más desposeídos pueden palpar.


Concomitantemente con la codificación de signos nace la decodificación (lectura). Estas dos actividades no fueron siempre un derecho de todos, pues allende sus exenciones, contribuyeron a la creación de clases sociales, económicas y demás. Sobre este esbozo se construyen algunas de las contiguas reflexiones.


     Estas dos grandes hazañas, como otras, han evolucionado constantemente, pues hay un gran trecho histórico entre la utilización del papiro y la invención de la imprenta, así como de los poemas homéricos al Siglo de Oro del teatro español. Estos contrastes solo reflejan la realidad de todas las áreas del saber. De ahí algunos aportes del egregio catalán, Daniel Cassany. Primero, habla de la ideología que trae consigo cada escrito y acuña la expresión a los factores contextuales encontrados, tanto en el lector como en el emisor, ya que, si bien es cierto que el texto es un contenido definido, también es cierto que sufre variaciones provenientes de los patrones cognitivos de los usuarios. Esta aseveración es una de las premisas fundamentales de los modelos descendentes de la lectura, los que asumen el discurso como lo que el usuario hace de este. En el mismo orden, utiliza el concepto “literacidad” para referirse al sentido que dan a la lengua las prácticas socioculturales. En este caso, la comprensión y la expresión están sujetas a la exposición de los individuos a ciertos ambientes comunicativos y al interés que se genera con la aprehensión de dichas prácticas.


     Las conceptualizaciones anteriores son imprescindibles para entender cómo se lee y se escribe en el siglo actual, no solo por las transformaciones generacionales, sino por la recursividad informacional y tecnológica emergente.  En las últimas tres décadas se ha producido una democratización de la información, pues acceder a miles de documentos sobre cualquier temática es cuestión de uno o dos clics, los dispositivos electrónicos son de fácil obtención y la conexión a internet, como los demás aspectos mencionados, son posibles para gran parte de la población mundial. Lo ideal es hablar de todos, aunque no es posible, porque somos iguales, pero diferentes.


     Pero ¿qué es lo mejor y lo peor de todo esto? Lo más favorable es la facilidad para leer y escribir sin limitaciones por falta de información que, por cierto, ha sido clave para el incremento de las investigaciones y la multiplicación de fuentes de conocimientos. Lo más negativo es la vulnerabilidad provocada por la inconsciencia y poca criticidad conque se lee y la incoherencia e irrespeto a las convenciones básicas de la escritura. Esto dicho en las habilidades de alto nivel, en las perceptivas-madurativas hay otros efectos, quizá de mayor alcance.


     En conclusión, no se puede aminorar la relevancia de las redes sociales ni condenar la utilización informal de la lengua, pero sin olvidar la “literacidad” ni la ideología que tiene cada discurso escrito. De manera que, el principal trabajo es discriminar la calidad de las informaciones y utilizar todos estos recursos para ser lectores eficientes y escritores cuyos textos contengan ideologías dignas del siglo XXI.  En medio de una pandemia se ha reconfirmado que las TICs son un hallazgo irreversible igual que la escritura, y con lo mucho que ofrece la globalización, leer y escribir están en el mejor momento para pasar de “decir el conocimiento” a “transformar el conocimiento”, como lo analizaron Bereiter y Scardamalia.


Francisco Gonzalez Corporán.

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6 Comentarios

1

Excelente artículo que la Urania dando fruto sigue adelante de seguro que tú puedes

escrito por Carmen Mateo Segura 11/oct/20    21:33
2

Excelente artículo querido Francisco. Que gusto verte crecer y aportar. ¡Adelante siempre!

escrito por Magda Suero 07/oct/20    13:05
3

Es de suma felicidad ver cómo haces aportes de gran interés. Excelente!

escrito por Dianish De Los Ángeles 05/oct/20    23:42
4

Excelente

escrito por Felix Dini 01/oct/20    13:54
5

Excelente

escrito por Felix Dini 01/oct/20    13:54
6

Muy bueno.... Excelente articulo mi querido compañero!!

escrito por Alex Junior 01/oct/20    10:21

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